viernes, 13 de marzo de 2015

Dejar atrás una casa

La primera vez que me mudé era muy chica, me entusiasmaba la nueva idea de vivir en otro ambiente.
Ahora, que me mudo, y tengo 16, también me entusiasma. Además se que aunque viva permanentemente en otro lado, la otra casa se la queda mi papá y puedo ir cuando yo tenga ganas.

Pero hay una casa que dejo atrás, la casa del complejo, aquella que alguna vez había sido del papá de Vere, en la qué jugué tantas veces al metegol con mis amigas.
Esa casa, que paso a ser de mi papá, que al principio no quería ni ver, se convirtió en algo especial para mí, y ojala nunca me olvide de ella.

No quiero olvidarme, porque en esta casa nos bañamos juntos por primera vez.
En ésta misma casa fue donde pedimos el delivery que tardó 3 horas (literalmete). 
Acá comiste por primera vez con mi papá,aunque fueron pocas te costo superar la vergüenza.
No voy a olvidarme de la imagen que tengo tuya llegando en bici por el camino, y me hacías esperarte afuera porque te daba vergüenza también.
Y como olvidarlo, si fue hasta acá que vinimos caminando el 14 de febrero,  el mejor y único  San Valentín que pase con un novio. Me quedé dormida en tus brazos y después me despertaste porque tenías que irte, porque después me iba de vacaciones yo.
Y fue acá donde lo hicimos tantas veces, con el split apuntándonos.
Y fue acá donde me volvía a las 8 am después de ir a tu casa los viernes, cuando salíamos, y nos volvíamos juntos.
Pero lo que más me interesa, no es eso, sino que fue hasta este complejo, donde me acompañaste el 17 de Mayo de 2014. cuando nos dimos nuestro primer beso y nos volvimos juntos por primera vez.
Me da cierta nostalgia,fue acá donde dormí feliz ese día.
Tenes eso, eso que hace que conviertas todo mi dolor en algo que no quiero olvidar, porque antes de conocerte, odiaba dormir acá, era una batalla con mis papás, pero después, a casi 10 meses de estar juntos, haces de esta casa algo que no quiero olvidarme  jamás.

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